El proceso de reurbanización asiste a los gobiernos locales en la eliminación del deterioro, el fomento, y la rehabilitación en áreas residenciales, industriales y comerciales designadas por las agencias de reurbanización.
La Agencia tiene su propio sistema administrativo y empleados encargados de su operación. En ciudades y condados, las autoridades elegidas se encargan de la administración de la Agencia, (p.ej., los consejales, de una ciudad y en un condado, la mesa directiva de supervisores).
Los comerciantes y residentes en un área de reurbanización se benefician con el mejoramiento físico, económico y social de los proyectos. Se crean trabajos, se refortifican los negocios, y se aumenta el número de viviendas para lograr una mayor participación e inversión.
La meta de la Agencia es efectuar un cambio positivo en áreas deterioradas, esto incluye el derecho a compra y venta de terrenos necesarios para llevar a cabo proyectos de mejoramiento.
Primero se asesoran las necesidades de un área deteriorada, luego se presentan los resultados en un informe ante una audiencia pública con el propósito de recibir aportación y comentarios. Finalmente la Agencia adopta un plan de reurbanización en el área para llevar a cabo los proyectos necesarios para el mejoramiento de el área.
Porque se necesitan para obtener fondos para la restauración de áreas deterioradas y así poder atraer comercio, industria y viviendas.
Por medio de "aumento de impuestos" que el estado otorga a las ciudades. El impuesto se basa en el aumento del valor de la propiedad donde se lleva a cabo el plan de reurbanización. Por lo general, el aumento de impuestos no es suficiente para financiar los proyectos y por esa razón la Agencia emite bonos que no representan una deuda para la ciudad o el condado, y que se pagan únicamente del incremento de impuestos sobre la renta.
No, el aumento de impuestos ocurre solamente cuando se mejora la propiedad y se vende. La Propuesta número 13 limita el asesoramiento y la tasa de impuestos en las áreas de Reurbanización.
Si hay necesidad de adquirir parcelas para poder llevar a cabo un proyecto de Reurbanización y el propietario se niega a vender, la Agencia tiene el poder de adquirir dichas parcelas pagando al propietario el valor mercantil justo.
Reubicar es mudar un negocio o familia de su propiedad a otro sitio con el propósito de desalojar la parcela para construir. Si el propietario de la casa o negocio reúne los requisitos establecidos por la ley, la Agencia paga los gastos para buscar un nuevo sitio, así como los gastos de mudanza.
Un asesor empleado por la Agencia establece el valor mercantil de la propiedad. Si el dueño de la propiedad no está satisfecho con el valor asignado, él puede emplear su propio asesor. Luego se comparan los dos valores y se negocia el precio.
Aunque estas instituciones pierden parte de impuestos sobre la nueva propiedad, siguen recibiendo la renta base. En la mayoría de áreas deterioradas, el valor de las propiedades no aumenta si no hay mejoramientos de reurbanización. Otras instituciones reciben rentas públicas de hoteles, ventas y propiedades.